Hace algo más de 15 años formé Stolen Name, un proyecto musical donde dar salida a mis canciones. Durante años intentamos hacernos un hueco en la industria discográfica española, algo prácticamente imposible para un grupo de rock con canciones en inglés. Aunque finalmente pasé por el aro y compuse temas en español (algunos incluso llegaron a gustarme), al final el proyecto nunca vio la luz. Tal vez las cosas hubieran sido distintas si no hubiéramos cerrado las puertas a propuestas de pequeña envergadura, o tal vez si hubiera compuesto en español desde el principio, quién sabe. A veces miro atrás en el tiempo y pienso en todas las cosas que habría hecho de manera diferente. Lo único de lo que estoy seguro es de que no me arrepiento de haberlo intentado. No siempre importa si llegas o no a tu destino, sino lo que vives por el camino. Leer más / Read more
Going away
En mi opinión, uno de mis mejores temas. Lo compuse en marzo de 1999, poco antes de comenzar el ‘año mudo’ del que hablo en el post de Heavy load. Complejo, variado y largo, soy consciente de que no es precisamente un single facilón, ni pretende serlo. Con Nacho a la batería y Alfonso en el bajo, fue grabado en el local de ensayo en el multipistas analógico y nunca lo llegamos a tocar en directo.
Snowman
Le llamábamos así por su gran afición a los polvos blancos. Corría el año 1997 cuando otro curioso personaje se cruzó en nuestro camino. Este fue uno de los que respondió a nuestros infinitos envíos de maquetas por correo postal (sí, estimado lector, enviábamos maquetas en cinta de cassette por correo ordinario, hoy en día incluso a mí me parece antiguo). Era un tipo joven, alto y llevaba el pelo muy largo recogido en una coleta. Tras conocerle un poco, nosotros sospechábamos que era el hijo de algún ricachón al que le hacía ilusión jugar a ser manager musical. Tenía unas oficinas muy grandes y caras en una de las mejores zonas de Madrid, con secretarias que impedían contactarle cuando no le apetecía. Además, el tío practicaba la santería y tenía figuritas de santos y cosas así en su despacho. Todo muy normal. Afortunadamente nunca tuve que presenciar ningún sacrificio.
Al principio parecía que la cosa se movía; hicimos un par de sesiones de fotos y llegaron a imprimir miles de pósters y tarjetas. El santero decía que estaba organizando un macro-concierto en el que quería que participásemos con el objetivo de que nos sirviese de trampolín. Sería un espectáculo benéfico tipo el Live Aid de 1.985, pero a la española, es decir: nunca llegó a hacerse.
Pasaba el tiempo y todo iba quedando en agua de borrajas. Demostrando una educación elitista propia de su alcurnia, el santero ya nunca respondía y nuestros intentos de comunicación se estrellaban contra sus secretarias. Al final dimos por rescindido el contrato de representación, esperando no amanecer con una gallina decapitada bajo la almohada y cada uno siguió por su lado. Afortunadamente para nosotros, poco después apareció en nuestras vidas el que sería nuestro nuevo mánager y productor: C.T., cuya historia relato en el post de Little lie…(suspiro).
Lo mejor que sacamos de toda esta situación es este tema, en honor al santero. Lo grabamos en estudio aproximadamente un año después, como parte del ‘medio álbum’ producido a las órdenes de C.T.
Heavy load
Mi guitarra y yo en plena catarsis. Un éxtasis místico de puro placer y desfogue. Grabado con el 8 pistas analógico, no es una maqueta ni está pensado para ser tocado en concierto. Su razón de ser es símplemente la de crear algo por placer. Expresarme teniendo la boca cerrada. La cuestión es que corría junio de 1999 cuando compuse ‘You got high’ (aún no subido al blog), que fue el último tema que compuse en inglés en más de cuatro años. Por aquel entonces ya estaba presionado por distintos frentes para componer temas en español. Por un lado estaba nuestro entonces productor, el importante G.M. que, junto con J.A., uno de los managers/productores más importantes e influyentes del país, insistían en que la cosa tendría mucha más salida en español. Por otro lado estaban los miembros del grupo, que también pensaban que había que intentarlo. Pasaron once meses hasta que finalmente, en mayo de 2000 compuse mi primer tema en español. Durante esos once meses grabé tres de los cuatro temas instrumentales que he hecho. No fue una buena época; me encontraba sumido en una difícil lucha interna. O abandonaba o comenzaba a componer en un idioma en el que yo no sentía la música. Dejé durante años de escuchar la música que me había acompañado toda la vida. No más Megadeth, ni AC/DC, ni Nirvana, ni nada cantado en inglés. Me dediqué exclusivamente a la música clásica. Eso provocó alguna que otra situación curiosa, como que las fiestas en mi casa se hacían arropadas por ‘La muerte y la doncella’, el concierto para piano ‘Emperador’, y cosas así. En definitiva, cualquier cosa que no me recordara que no podía cantar en inglés. Incluso llegué a cambiar de aires y de amigos (injustamente, hay que decirlo) con tal de no admitir mi derrota ante ellos.
No quiero alargarme innecesariamente explicando las circunstancias de esta canción. Simplemente decir que es una de las tres canciones instrumentales que compuse durante mi ‘año mudo’. La batería está tocada con teclado y todos los instrumentos corren a mi cargo.
Overdose
Este es otro de los temas que grabamos bajo la producción de C.T., antes de descubir sus intenciones, como conté en el post de Little lie. Con Nacho y Alfonso a la batería y al bajo respectivamente, este tema trata de la saturación a la que se puede llegar cuando uno le da excesivas vueltas a una relación que ha salido mal. Disfrutad.
’bout kings & queens
Esta es otra maqueta grabada con el viejo 8 pistas analógico de cinta de casete. Está compuesto para guitarra, bajo, cuarteto de cuerda y piano (esto últimos con teclado), aunque después quise probar cómo quedaría con batería y me gustó el resultado. Todos los instrumentos corren a mi cargo, a excepción de la batería de Nacho. Este es un tema triste que trata de una relación imposible. Aunqué al final no debía de ser tan imposible, porque ella acabó siendo mi actual esposa y madre de mi hija. Obviamente tenía el mismo ojo clínico para las relaciones que para la industria musical. Espero que os guste. Es un tema al que, por motivos obvios, le tengo mucho cariño.
Little lie
Este es el tema que iba a abrir nuestro primer disco. La historia de este malogrado álbum es curiosa. C.T. nos contactó para ser nuestro manager-productor. Durante la grabación en el estudio le propuse ser coproductor ejecutivo y pagar un millón de pesetas (6.000 euros) para correr con parte de los gastos del estudio, cosa que a C.T. le pareció estupenda. Mientras dábamos forma a la colaboración y se redactaba el borrador del contrato, seguíamos grabando. Pero el día a día en el estudio iba de mal en peor. Era frecuente tener que esperar varias horas para empezar a grabar porque siempre había otros usando la sala a nuestras horas. Incluso algunas veces nos teníamos que volver a casa sin haber grabado porque la sala no iba a estar disponible. Como es lógico, el ambiente en el estudio no era muy bueno. Hasta que un día estalló la cosa y, discutiendo con los responsables del estudio, nos enteramos de por qué nos trataban así. Resulta que C.T. no les iba a pagar la grabación, sino que, como eran amiguetes, le dejaban usar el estudio cuando no estaba ocupado. De esta manera, toda mi inversión en grabación iba a ir a su bolsillo, contrariamente a lo que me había dicho hasta el momento. Dijeron estar muy disgustados con el comportamiento de su amigo cuando se enteraron de lo que pretendía. Por lo menos me dejaron llevarme los seis temas que habíamos grabado hasta el momento.
El caso es que este es el tema que iba a ser el primero del disco. Trata de las pequeñas mentiras que nos decimos a nosotros mismos y a los demás, para no hacer ni hacernos daño, casi siempre infructuosamente.
Midnight Strangler
Me parece adecuado comenzar con este tema, ya que es uno de los primeros que compuse con letra. De hecho, es el segundo con letra tras las docenas de temas instrumentales que hice hasta que me lancé a cantar. Data de julio de 1993, lo cual se me hace bastante raro ya que sigo siendo un niño. Años despues lo grabamos como maqueta, con Nacho y Alfonso en sus respectivos instrumentos, batería y bajo. Para ello empleamos un viejo (ya era de 2º mano entonces) grabador multipista de 8 pistas que grababa en ¡cinta de casete!. O la era del CD es más reciente de lo que parece o va a resultar que ya no soy un niño. En fin, espero que lo disfrutéis.
